Sinopsis

Al Rizao lo acostaron en la mesa de matar cerdos para amortajarle. Damián y sus amigos se hicieron con un camión en Bullas para ir a defender Madrid en julio de 1936. Ramiro se encontró con Juanico Mataburros en Madrid en marzo de 1939 en los combates contra los casadistas y se salvó de ser fusilado por la incontinencia urinaria de uno de los miembros de la Comisión Militar. Pepito Téllez se arruinó por sus obreros y Pepe el Ciempiés fue fusilado al final de la guerra en la cárcel de Murcia por haberle cortado las orejas al cura Zorro. A Consuelo la Sietededos la enterraron en una fosa común del cementerio de Espinardo porque su madre no pudo reunir los cien duros que le exigió el enterrador cuando, tras la ejecución, fue a reclamar su cadáver. Paco el Periquito se exilió a México donde, junto al resto de la expedición de exiliados españoles, fue recibido en el puerto de Veracruz por el Sindicato de Tortilleras. Manolico el Pelao le puso un par de torpedos al Baleares en la línea de flotación…
Son las historias particulares que entretejen la memoria colectiva de un tiempo recientemente pasado. La crónica de una tierra y de sus gentes, marcada por la tragedia, la derrota y la reconquista de la vida cotidiana… y una buena dosis de ese humor fatalista que caracteriza a las tierras hispánicas.

Índice
  1. CAPÍTULO I. Ramiro Valera y el Rizao
  2. CAPÍTULO II. Antón el Rojo
  3. CAPÍTULO III. Damián el Rojo
  4. CAPÍTULO IV. Ramiro Fernández Valera
  5. CAPÍTULO V. Amalia Jesús Valera
  6. CAPÍTULO VI. Adriano Avellano, el hijo del Follamozas
  7. CAPÍTULO VII. Pepe el Ciempiés
  8. CAPÍTULO VIII. Julián el Pancharra, miliciano republicano
  9. CAPÍTULO IX. Irina la brigadista
  10. CAPÍTULO X. Justo Zurrón
Otros datos
Año de publicación 2008
Número de páginas 320
ISBN 978-84-96831-50-6
Editorial Ediciones de intervención cultural / Montesinos
Autores Antonio Fernández Ortiz
Críticas

Crítica de «Memorias de Espartania» por Pepe Marín.